Qué es un reconocimiento de deuda
Es un documento en el que el deudor admite, por escrito, que debe una cantidad concreta a un acreedor. Suele firmarse cuando hay voluntad de pagar pero no dinero para hacerlo de golpe, y casi siempre va unido a un calendario de pagos.
Parece un trámite menor. No lo es. Bien hecho, convierte una reclamación discutible en una deuda difícil de discutir, mantiene vivo el plazo para reclamar y, si se firma ante notario, permite embargar sin pasar por un juicio. Mal hecho, da al deudor tiempo, argumentos y a veces una rebaja que nadie quería conceder.
Para qué sirve
Privado o ante notario
Un reconocimiento firmado entre las partes, sin notario, ya interrumpe la prescripción y sirve como prueba. Pero no permite embargar directamente: si el deudor incumple, hay que pasar por un monitorio o un juicio, aunque desde una posición mucho más cómoda.
Si se firma en escritura pública ante notario, la primera copia es título ejecutivo según la Ley de Enjuiciamiento Civil. Ante un impago, se presenta la demanda ejecutiva y se piden los embargos, sin juicio previo. Tiene el coste de la notaría, que conviene comparar con lo que costaría reclamar si el deudor falla.
Una vía intermedia, si el aplazamiento es largo, es que cada plazo vaya documentado con un pagaré firmado por la sociedad deudora. Si uno no se paga, se puede acudir al juicio cambiario, con embargo preventivo desde el principio.
Qué debe incluir
Cómo se negocia y se firma, paso a paso
La rebaja condicionada, la cláusula que más ayuda
Es habitual ofrecer al deudor una rebaja —parte de los intereses o de los costes de cobro— a cambio de que pague en plazo. La forma de hacerlo sin perder nada es condicionarla: la rebaja solo se consolida si se cumple el calendario entero. Si falla un plazo, se reclama la deuda completa, con todos sus intereses, descontando lo ya pagado.
Escrita así, la rebaja anima a pagar puntualmente. Escrita como una rebaja pura, el acreedor la pierde aunque el deudor deje de pagar al día siguiente.
Errores típicos
Si el deudor incumple el acuerdo
Depende de cómo se firmó. Si es una escritura ante notario, se pide la ejecución y el embargo por lo pendiente. Si hay pagarés, el juicio cambiario por los que no se hayan pagado. Si es un documento privado, el monitorio, con el reconocimiento como prueba principal.
Si el deudor acaba en concurso de acreedores, el reconocimiento sirve para comunicar el crédito con solidez. Hay que tener en cuenta que la administración concursal puede revisar los actos de los dos años anteriores a la declaración, y que algunas garantías o pagos de ese periodo pueden llegar a discutirse.
Preguntas sobre el reconocimiento de deuda
¿Vale un correo en el que el deudor admite la deuda?
Puede interrumpir la prescripción y servir como prueba, pero no sustituye a un documento firmado con importe, calendario y consecuencias del impago.
¿Tiene que firmarlo un abogado?
No. Lo firman deudor y acreedor. Lo que conviene es que lo redacte alguien que piense en qué pasa si no se cumple.
¿Cuánto cuesta hacerlo ante notario?
Depende del importe y de la notaría, y se puede pedir presupuesto antes. Lo útil es compararlo con lo que costaría un monitorio si el deudor incumple.
¿Puede el deudor echarse atrás después de firmar?
Puede intentar discutir la deuda, pero le toca a él probar que no la debe. Es una posición mucho más difícil que antes de firmar.
¿Sirve si el deudor es un autónomo?
Sí. Las reglas son las mismas; lo que cambia es que el autónomo responde con su patrimonio personal, no con el de una sociedad.
Antes de firmar un acuerdo de pago
Si está en plena negociación con un cliente que no paga, lea antes un cliente no me paga: qué hacer, por orden y, para saber cuánto puede pedir además del principal, los intereses de demora entre empresas.
Si quiere que revisemos el borrador o que lo preparemos, cuéntenos el caso con las facturas y lo que se ha hablado hasta ahora.
Si quien no puede pagar es su empresa
Esta entrada está escrita desde el lado del acreedor. Si la que necesita aplazar es su propia empresa y tiene que negociar con varios acreedores a la vez, el camino puede ser un plan de reestructuración, que se explica en la web de concurso del despacho.